NOTICIAS PARROQUIALES

 

FEBRERO 2018

 

 

CAMPAÑA DE MANOS UNIDAS EN NUESTRA LOCALIDAD

El fin de semana del 2, 3 y 4 de febrero, se celebraba en La Solana la Campaña contra el hambre de Manos Unidas, que este año tiene como lema “Comparte lo que importa”, comenzando el viernes con el día del ayuno voluntario o, como tradicionalmente se le conoce en nuestra localidad, como el día del bocadillo.
Esta es una jornada en la que son miles las personas que participan. Con este gesto del bocadillo se pretende que, al consumirlo, se conozca en carne propia lo que es una comida con menos cantidad de lo que habitualmente se ingiere y saber lo que representa para millones de personas el no disponer de la alimentación que precisan.
Desde primera hora de la mañana, decenas de voluntarias se afanaron para preparar todos los bocadillos. Unas en la Casa de la Iglesia y otras en la iglesia de Santa María elaboraron los bocatas en la parte final del eslabón que supone esta actividad. Previamente, hay que vender las papeletas y pedir la colaboración de panaderías y establecimientos de alimentación. La respuesta siempre es más que satisfactoria; cada uno da lo que puede. Unos regalan los panes y los embutidos, otros los dispensan a precios de coste, pero la colaboración ciudadana es total. También es importante la contribución de las AMPAS de los colegios de la localidad, haciéndoles llegar los bocadillos a los niños en sus propios centros escolares.
También en la mañana del viernes, en el patio de la casa de la iglesia, se instaló un stand con productos de merchandising de la campaña de Manos Unidas; y por la tarde, se instaló a la entrada de la parroquia de San Juan Bautista.
Lo recaudado en la venta de bocadillos así como de donativos y colectas de las eucaristías de ese fin de semana, irá destinado al proyecto que nuestro arciprestazgo tiene este año en Guatemala: contribuir a erradicar el hambre, reducir la pobreza, facilitar el acceso al agua potable y al fortalecimiento del tejido asociativo de 27 comunidades rurales en Guatemala, con un importe total de 92.000€.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORDENACIÓN EPISCOPAL DE UN SACERDOTE SOLANERO

El pasado sábado día 17 de febrero, el cardenal arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro, confería la ordenación episcopal a los nuevos obispos auxiliares de Madrid en la catedral de Santa María la Real de la Almudena en una eucaristía concelebrada por numerosos prelados, así como un elevado número de sacerdotes de la diócesis.
El Cardenal Osoro impuso las manos a los nuevos obispos auxiliares. También fueron ungidos y se les entregaron los Evangelios, el anillo episcopal, el solideo y la mitra.
Otro de los símbolos de obispo es el báculo. Más de cien solaneros de la parroquia de Santa Catalina entregaron a Santos Montoya Torres el suyo. Con emoción y agradecimiento a la localidad de La Solana, en la que nació, recibió Santos Montoya Torres dicho báculo que le regaló la parroquia de Santa Catalina en la que fue bautizado, que portará como obispo auxiliar de Madrid. Precisamente, antes de la ordenación, el nuevo obispo recibió a la embajada de solaneros que, junto a otros muchos que viven en la capital de España, quisieron unirse a la ceremonia de consagración. La entrega tuvo lugar en una de las dependencias del palacio arzobispal de Madrid, por parte del párroco Benjamín Rey. También asistieron a la ceremonia el alcalde de La Solana, Luis Díaz-Cacho, y el concejal de Cultura Luis Romero de Ávila. El recién nombrado obispo reconoció que “lleva muy a honra ser de pueblo”.
El nuevo obispo se emocionó cuando Benjamín Rey le entregó el  báculo y señaló que la madera de olivo con la que se ha confeccionado ha sido donada por varias personas, incluso una parte de la misma es de un olivar de su padre. La llave de la caja que la porta lleva su lema episcopal, su escudo y la Cruz de Santiago, como signo de identidad de su tierra de La Solana.
Santos Montoya agradeció emocionado la entrega, pues es el signo de su pueblo que quiere ayudar.
Monseñor Santos Montoya Torres nació el 22 de febrero de 1966 en La Solana. Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Autónoma. Fue ordenado sacerdote el 18 de junio de 2000 en Madrid. En 2012 se licenció en Teología Dogmática por la Universidad Eclesiástica San Dámaso.
Fue vice-consiliario diocesano de Acción Católica General de Madrid y formador del Seminario Menor de Madrid, para luego convertirse en rector del mismo. Además, fue adscrito a la parroquia Purísimo Corazón de María.
Desde 2012 ha sido párroco de Beata María Ana de Jesús y director titular del colegio homónimo. En 2015 se incorporó al Consejo Presbiteral y, en 2017, al Colegio de Consultores.

 

(aquí pueden ver fotos del momento)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MONSEÑOR SANTOS MONTOYA OFICIÓ SU PRIMERA MISA EN LA SOLANA

El recién ordenado obispo auxiliar de Madrid, el solanero Santos Montoya Torres, ofició su primera misa como prelado en la parroquia de Santa Catalina, en la que fue bautizado y donde recibió su primera comunión, el domingo 25 de febrero, recordando cómo una de las peticiones que hizo ese día a Dios fue la de “que no me separe de ti”, algo que ahora tiene presente cuando en la oración de la misa, antes de la comunión, repite esas palabras que le impresionaron porque es algo que le ha encajado con el tiempo.
Así lo declaró Santos Montoya, quien ofició la misa del pasado domingo  día 25 en la parroquia de Santa Catalina, completamente llena de fieles y contando en las primeras filas con la presencia de sus padres y hermanos, así como el resto de familiares y amigos.
La misa estuvo concelebrada por el párroco de Santa Catalina Benjamín Rey, así como el párroco de Membrilla Raúl López de Toro, comenzando la celebración con unas palabras de Benjamín Rey, en las que presentó a los asistentes el libro de bautismo en el que está inscrito que era bautizado por el sacerdote Zacarías Martín Gallego, así como la nota de su ordenación como sacerdote en Madrid el 18 de junio del 2000 por el cardenal Antonio Rouco, agradeciendo en sus palabras que hubiera accedido a celebrar este misa en La Solana ocho días después de su ordenación.
Precisamente en su homilía el nuevo obispo agradecía las muestras de cariño que había recibido de los solaneros, primero en gran desplazamiento de los que fueron a Madrid el día de su ordenación, así como en el detalle del regalo del báculo que le han hecho los solaneros con madera de algunos olivares del término, uno de ellos de su propio padre.
Al final de la misa, monseñor Santos Montoya recibió la felicitación de los numerosos fieles que llenaban el templo.

 

(aquí pueden ver fotos del momento)